Mil dias dando la vuelta al mundo sin pisar un aeropuerto. Una moto cruzando Africa y Sudamerica durante anos. Una bicicleta que salio rumbo a Nepal y acabo deteniendose en Pakistan. Un 4×4 atravesando el continente africano durante mas de doce meses. Cuatro trayectorias que, puestas una al lado de la otra, dibujan un mapa improbable y que el proximo 9 de mayo de 2026 confluiran en Madrid bajo un mismo techo.
Ese dia, el espacio El Almacen de Viajes sera el escenario de la primera edicion de Mundanos: historias sobre viajes extraordinarios, una jornada que tiene menos de feria y mas de conversacion prolongada. La etiqueta lo dice casi todo: mundanos. Gente corriente. Personas que no viven de explorar, que no tienen patrocinadores colgados de la mochila ni un programa de television esperandoles al regreso, pero que en algun momento de sus vidas decidieron apretar el boton de pausa y salir a recorrer el mundo durante meses o anos.
Una jornada construida sobre cuatro viajes largos
El formato es sencillo en apariencia y ambicioso en el fondo. Cuatro charlas, cuatro viajes, cuatro maneras de entender que significa moverse durante tanto tiempo lejos de casa. La propuesta se aleja del relato de aventura epica al uso, ese que suele condensar en titulares lo que en realidad son miles de horas de carretera, averias, papeleos y dudas. En Mundanos, el tiempo es, precisamente, uno de los protagonistas invisibles.
La primera de las historias que se escucharan en el escenario es la de una vuelta al mundo de 1.000 dias sin coger aviones. Tres anos enteros encadenando trenes, barcos, autobuses, coches compartidos y caminatas, esquivando de manera deliberada la via rapida que define el turismo contemporaneo. Un viaje que, por definicion, obliga a reescribir la geografia: fronteras que en avion son invisibles se convierten aqui en episodios enteros de la ruta.
La segunda aventura llega sobre dos ruedas motorizadas. Un viaje en moto que atraviesa Africa y Sudamerica, dos continentes que suelen figurar en las listas de deseos de cualquier motero con vocacion de largo recorrido, pero que muy pocos encadenan. Pistas de tierra, desiertos, selvas, pasos fronterizos interminables y la logistica kafkiana de mover una moto entre continentes forman parte del relato.
La tercera historia tiene algo de melancolia. Se trata de un periplo en bicicleta que comenzo con destino a Nepal y termino, inconcluso, en Pakistan. La palabra inconcluso no es menor. Los viajes largos suelen contarse desde la meta, desde el exito del regreso, y rara vez desde el punto en que, por la razon que sea, hubo que pararse. Esa fractura forma parte del testimonio.
La cuarta es una travesia africana en 4×4 que se prolongo durante mas de un ano. Otro formato, otra velocidad, otra manera de habitar la ruta: la del vehiculo autosuficiente, con sus depositos, sus repuestos y su capacidad para internarse donde el asfalto ya no llega.
Personas normales haciendo cosas nada normales
La propuesta de Mundanos, tal y como la plantean sus organizadores, gira en torno a una idea incomoda para quien aun piense que los viajes largos pertenecen a una casta de aventureros. Los ponentes no son exploradores profesionales. No vienen de una expedicion financiada. Son, en sus propias palabras, personas normales que un dia decidieron hacer algo nada normal: dejarlo todo, o casi todo, y lanzarse a recorrer el mundo durante meses, a veces anos.
Esa distincion tiene consecuencias narrativas. Cuando el que cuenta el viaje no vive del viaje, el relato suele perder barniz y ganar textura. Aparecen las dudas previas, las conversaciones familiares, las renuncias laborales, el calculo del ahorro, el miedo a volver y no encontrar el lugar del que se salio. Aparecen tambien los silencios, los tramos largos en los que no pasa gran cosa y que, sin embargo, son los que acaban definiendo la experiencia.
Detras del evento esta Pablo Strubell, viajero y divulgador vinculado al proyecto Un Gran Viaje, que colabora en la organizacion de esta primera cita madrilena. La eleccion de Madrid como sede inaugural no es casual: la ciudad concentra una comunidad activa de viajeros de largo recorrido, librerias especializadas, asociaciones y un publico lector al que este tipo de historias le resultan familiares aunque no cotidianas.
El Almacen de Viajes, un escenario con acento propio
El lugar escogido para la jornada tampoco es neutral. El Almacen de Viajes es un espacio madrileno que funciona como punto de encuentro para quienes gravitan alrededor de la cultura viajera: presentaciones de libros, proyecciones, charlas, talleres. Un sitio que, por tamano y por caracter, permite un formato mas cercano al circulo que al auditorio.
Ese detalle importa. Una charla sobre un viaje de 1.000 dias no cabe en diez minutos de ponencia rapida, y los organizadores parecen haber pensado el dia en esa clave: cuatro historias con espacio suficiente para desplegarse, con tiempo para las preguntas del publico y para esa conversacion informal que, en los eventos viajeros, suele ser tan valiosa como el propio programa oficial.
Contra el viaje como consumo rapido
Mundanos aterriza en un momento curioso para el sector. El turismo global vive una carrera acelerada por la optimizacion: vuelos cada vez mas baratos, estancias cada vez mas cortas, rutas cada vez mas empaquetadas. Frente a ese modelo, las historias que se contaran el 9 de mayo representan casi el reverso exacto. Viajes que se miden en meses, no en dias. Distancias recorridas por tierra, no saltadas por aire. Itinerarios que se reescriben sobre la marcha, no reservados con seis meses de antelacion.
No se trata de una reivindicacion explicita, pero la propuesta, por el simple hecho de existir, plantea una pregunta: que queda del viaje cuando se le devuelve el tiempo que el turismo contemporaneo le ha ido recortando. La respuesta, previsiblemente, no sera unica. Un viajero que cruza Africa en 4×4 durante un ano no ve el continente igual que quien lo atraviesa en moto, y ninguno de los dos lo vera como quien lo hace pedaleando o encadenando trenes.
Lo que se escucha cuando nadie tiene prisa
Los relatos de viajes extraordinarios suelen dividirse, a ojos del lector o del espectador, entre los que deslumbran y los que se quedan. Los primeros son faciles: paisajes imposibles, anecdotas redondas, momentos de pelicula. Los segundos son mas dificiles de construir y mucho mas interesantes. Son los que hablan de cansancio, de transformacion, de la convivencia diaria con una ruta que se alarga.
La apuesta de Mundanos parece ir en esa segunda direccion. Reunir a cuatro personas que han viajado durante tanto tiempo significa, casi inevitablemente, abrir la puerta a esa clase de relato. Los detalles practicos, esos que las redes sociales tienden a pulir hasta hacerlos desaparecer, suelen ocupar un lugar central en este tipo de encuentros: como se gestiona el dinero durante tres anos fuera, como se mantiene una moto en marcha entre dos continentes, que pasa con los visados cuando el pasaporte empieza a llenarse de sellos raros, como se toma la decision de interrumpir un viaje a mitad de camino.
Un circuito que crece
Mundanos se incorpora al circuito de citas viajeras que en los ultimos anos ha florecido en Espana, con festivales, encuentros y jornadas especializadas que han ido encontrando su publico. Lo hace, ademas, con una identidad clara: historias largas, contadas por protagonistas no profesionales, en un formato intimo. La primera edicion sera, por fuerza, una prueba. Una manera de calibrar cuanto interes real existe en Madrid por este tipo de relatos en vivo, lejos del scroll rapido al que los ha acostumbrado el formato digital.
Que el cartel inaugural combine modos de transporte tan distintos (los pies, la bicicleta, la moto, el 4×4 y la mezcla de transportes que exige una vuelta al mundo sin aviones) da una pista de por donde quiere moverse la cita. No hay una formula unica para el viaje largo, y la eleccion de cuatro ponentes con enfoques diferentes evita que la jornada se convierta en una variacion sobre el mismo tema.
Un sabado para escuchar
La jornada se celebrara en sabado, 9 de mayo de 2026, un dia escogido con logica: permite acudir sin las prisas del dia laboral y deja margen para que la cita se alargue, algo que en este tipo de eventos suele ocurrir de forma natural. Las charlas de viajeros tienen la curiosa costumbre de no terminar cuando acaba el programa. Los pasillos, las mesas cercanas, las conversaciones que se enredan entre preguntas y recomendaciones suelen ser, para muchos asistentes, la parte mas recordada.
Queda por ver como responde el publico madrileno a esta primera edicion. El cartel, con cuatro viajes de formato y duracion poco habituales, apunta a un perfil de asistente interesado menos en consejos practicos inmediatos y mas en esa otra cosa, mas dificil de nombrar, que se busca cuando uno se sienta a escuchar a alguien que ha estado tres anos fuera de casa.
La cita esta fijada. El lugar, El Almacen de Viajes. La fecha, el 9 de mayo. Y cuatro rutas que, durante unas horas, volveran a desplegarse en voz alta sobre un escenario madrileno.
